Los autores describen cómo, en tiempos muy difíciles, fue gracias a los buenos oficios de Jaime Benítez, entonces rector de la Universidad de Puerto Rico, que la Fundación Rockefeller otorgó una beca al filósofo Julián Marías para que pudiera escribir una obra sobre el pensamiento y el contexto de su maestro, don José Ortega y Gasset.
La imagen que los artistas del siglo XIX tenían del indígena mexicano parte de una contradicción entre el pasado glorioso anterior a la Conquista y la degradada realidad posterior a ella; en el arte académico mexicano tal dilema siguió presente pero en transformación: ¿representar al indio cómo lo que era o cómo lo que debía ser?
Entre 1821 y 1857 los españoles peninsulares y americanos sufrirían los vaivenes en la definición y elección de nacionalidad. A partir de la correspondencia diplomática y de las 'cartas de seguridad', la tesis planteada apunta a que, más que de ambigüedad, se trató de un juego de intereses entre particulares y autoridades mexicanas y españolas.
Francisco Hernández es un caso curioso en la poesía mexicana, ya que a la vez que muestra una personalidad propia en libros como Oscura coincidencia también se abre a servir de vehículo -médium- a otras voces, que hace suyas al hacerse otro, como en Moneda de tres caras. Su lírica tiende hacia un pesimismo festivo, lleno de invectivas pero también de celebraciones inusitadas. Poeta del tiempo –no por azar lleva un Diario invento- busca hacerlo más palpable al darle una duración al instante, mezcla un lenguaje refinado, lleno de referencias literarias, con raspaduras venidas del lenguaje coloquial, guiños al lector referido a momentos comunes –es decir: que nos pertenecen a todos- con rasgos que los individualizan y los vuelven únicos.