Este artículo recoge una puesta al día de la evolución que a nivel mundial las diferentes Conferencias Episcopales han sostenido en cuanto a doctrina social católica se refiere, en especial con relación a economía y desarrollo, lo cual implica temas como pobreza, derechos humanos, educación, desempleo, propiedad, educación, gobierno, migración, familia, distribución de la riqueza, solidaridad, entre otros.
Este texto busca indagar la relación teórica entre identidad y capabilidades. Las dos primeras partes proponen aproximaciones filosóficas al concepto de identidad; la tercera examina de manera crítica la noción de identidad promovida por Amartya Sen dentro de su enfoque de capabilidades ; la última parte replantea la relación ética entre identidad y capacidades humanas desde una relectura del concepto de afiliación' de M. Nussbaum.
El mito: aun cuando el destino reserva para México progreso, desarrollo y modernidad, la vecindad con los EUA los ha impedido, a menos que se pusiera en riesgo nuestra identidad nacional. ¿Los resentimientos y prejuicios, de uno y otro lado, son tan fuertes que sea imposible revisarlos para saber si preferimos decir adiós al mito? Una invitación a construir relaciones distintas con nosotros mismos y con el mundo.
El tono del poema determina muchas veces su sentido, pues se trata de una acción en el tiempo, tanto el mítico como el cotidiano. Así, Alma Luz Beltrán y Puga puede crear una extática en la danza que es respiración del mundo o subrayar la soledad de forma irónica con la ‘compañía’ del ratón electrónico. Todo lo contrario, Gema Santamaría, cuyo tiempo está hecho de objetos más que de acciones, busca un yo sin raíces fundado en sus propios actos. Pero entre ambas orillas del tiempo las dos escritoras trazan un dialogo lírico de singular fecundidad.
El tono del poema determina muchas veces su sentido, pues se trata de una acción en el tiempo, tanto el mítico como el cotidiano. Así, Alma Luz Beltrán y Puga puede crear una extática en la danza que es respiración del mundo o subrayar la soledad de forma irónica con la ‘compañía’ del ratón electrónico. Todo lo contrario, Gema Santamaría, cuyo tiempo está hecho de objetos más que de acciones, busca un yo sin raíces fundado en sus propios actos. Pero entre ambas orillas del tiempo las dos escritoras trazan un dialogo lírico de singular fecundidad.