El autor analiza la definición de ‘persona’ de John Locke a la que se refieren numerosos filósofos de la bioética. Concentra su atención en una lectura crítica y precisa de un conocido pasaje, el cual aplica una transferencia de dicha definición del nivel de substancia a uno jurídico-moral; expone algunas contradicciónes lógicas internas de la definción de persona como auto-conciencia y conciencia moral, como la necesidad de incluir al cuerpo dentro de la definción para trascender el subjetivismo, los criterios de memoria auténtica que difieren de la cuasi-memoria y el estatus del ser humano ebrio o irreversiblemente incapaz de ejercitar la auto-conciencia en conexión con la teoría de los intereses. El autor concluye con una reflexión crítica acerca de las consecuencias éticas contemporáneas de la definición lockeana de persona performante.
El autor precisa con claridad la relación entre Schelling y Hegel, que –sostiene– ha sido malentendida. El primero, bajo la “filosofía de la identidad”, acomoda tanto su propio pensamiento como el de Hegel, de tal manera que Hegel no será sino un “Hegel de Schelling”.
En este trabajo se analiza la crítica de David Hume al sistema del “amor propio” de Mandeville; se comparan críticamente dos sistemas de moralidad, el mandevilliano y el humeano: dos versiones contrarias del utilitarismo, la de Hume que considera a la felicidad pública como algo deseable en sí, frente al utilitarismo de Mandeville, que promueve la indiferencia ética en tanto el bienestar público es valorado como un medio para lograr la felicidad privada. Esta investigación defiende la tesis de que tanto Hume como Mandeville justifican la desigualdad social como necesaria para el progreso, el surgimiento del gobierno y de la justicia.
A cincuenta años de la muerte de Albert Camus, un sutil homenaje que incluye las vinculaciones del premio Nobel de Literatura con la física cuántica, las burbujas financieras y la estadística, en particular, con su tesis medular sobre el absurdo.
El hombre americano busca sus orígenes, viaja, contempla, investiga. Mira pasar la Historia ante sus ojos, una historia intensamente mexicana, y recuerda con nostalgia el paso de dos mamuts por el estrecho de Bering.
La poesía de Juan Alcántara está marcada por una voluntad, se diría incluso que una necesidad, de que el poema alcance su sentido en un desdoblamiento, en su comunicar entre líneas, espacio (o tiempo) que también es escritura, pero que en su caso además es ocupado por lo escrito. Siempre hay (por lo menos) dos niveles de lectura: y es en la interacción entre ambos niveles que se da el poema. Antecedentes visibles de esta búsqueda son algunos poemas de Tablada y el Blanco de Octavio Paz. Al volver ese entrelíneas escritura y hacerlo explícito, el poeta permite una combinatoria, desde leer sin ella, diferenciada casi siempre con recursos tipográficos, hasta leerla sólo a ella. La lectura continua crea una síncopa, un tartamudeo curioso: como si se buscara la palabra precisa en una oralidad transmitida a lo escrito en la que el lector tiene que imaginar las dos (o más) voces que le hablan. Lo extraño es que la multiplicidad de voces, y por lo tanto de lecturas combinatorias, provoca una sensación no de compañía, sino de soledad, como si en esa diversidad lo que se escuchara fuera el vacío, el sentido parodiado por su encarnación en el absurdo. El montaje paralelo (concepto sobre todo cinematográfico) nos lleva a una emoción renovada en su corrección/difracción, pues en la poesía de Alcántara las líneas paralelas sí se cruzan, son las que convergen las que no lo hacen, pues siempre están separadas por esa inexactitud o imprecisión que da origen al lenguaje y a la escritura. Así, cada poema es varios poemas, cada poeta es varios poetas, cada lector es –también– muchos lectores.
Durante toda su vida, la identidad de Bruno Traven fue tema de debate. A cuarenta años de su muerte, como breve homenaje, un recorrido de la vida y obra de este fascinante narrador, autor de la famosa novela El tesoro de la Sierra Madre.
Una teoría posible, la del disenso, busca explicar al hombre, a su mundo y sus problemas desde una mirada no conformista y alejada del pensamiento único: teoría crítica y no nominalmente crítica.